Cuánto ganas de verdad con cada venta de tu tienda online

Publicado el · Revisado el · Márgenes · 7 min de lectura

Vendes un producto por 49,90 € y parece que has ganado 49,90 €. No es así. De ese importe sale el IVA, lo que te costó el producto, el envío, la comisión del cobro y lo que pagaste en anuncios para que llegara ese cliente. Lo que queda después es lo que de verdad ganas con esa venta.

En este artículo vamos parte por parte, con un pedido de ejemplo. Al final verás qué queda fuera de esa cuenta y por qué: el IRPF y la cuota de autónomos.

1. El IVA no es tuyo

Cuando vendes a un particular en España, el precio que paga el cliente lleva el IVA dentro. La ley obliga a quien vende a repercutir el impuesto, es decir, a cobrárselo al cliente y luego ingresarlo en Hacienda (artículo 88 de la Ley del IVA). Ese dinero pasa por tu cuenta, pero nunca fue tuyo.

Por eso, el ingreso real de una venta es la base imponible: el precio sin IVA. Los tipos que se aplican en España son estos:

  • 21 %, el tipo general (artículo 90 de la Ley del IVA).
  • 10 % y 4 %, los tipos reducidos, solo para los productos y servicios que la ley enumera (artículo 91).

La Agencia Tributaria lo resume así: «El tipo general de IVA es el 21%. Los tipos reducidos vigentes son el 10% y el 4%». En su página tiene un documento por año con qué productos van a cada tipo. Si no sabes cuál es el tuyo, míralo ahí antes de fijar precios.

Para sacar la base de un precio con IVA incluido, se divide el precio entre 1 más el tipo. Con el 21 %: 49,90 € ÷ 1,21 = 41,24 €. El IVA es la diferencia: 8,66 €.

2. Lo que te costó el producto

Es lo que pagaste por la unidad que has vendido: la compra al proveedor, o el material y la fabricación si lo haces tú. Cuenta solo lo que corresponde a esa unidad. Si compras un lote de 100 unidades, reparte el coste entre las 100.

Un error frecuente es restar dos veces el mismo coste: una vez unidad a unidad y otra vez la factura entera del proveedor al final del mes. Elige una forma y úsala siempre.

3. El envío que pagas tú

Aunque cobres el envío al cliente, lo que pagas a la empresa de transporte es un coste. Y si ofreces envío gratis, lo pagas entero tú. Mira la factura del transportista de ese pedido, no una media aproximada: el peso, el destino y el tipo de servicio cambian mucho el precio.

4. La comisión de la pasarela de pago

La empresa que cobra la tarjeta o el pago por ti se queda una parte de cada cobro. Lo más habitual es que sea un porcentaje del importe cobrado más una cantidad fija por pedido. Ese porcentaje suele aplicarse sobre lo que paga el cliente, es decir, sobre el precio con IVA y no sobre la base; compruébalo en tus condiciones.

Cada pasarela y cada plan tiene sus condiciones, y cambian. No te fíes de cifras que leas por ahí: busca las tuyas en tu contrato o en la página de tarifas de tu cuenta, y comprueba en un extracto que lo que te cobran encaja con lo que dice.

5. Los anuncios

Si pagas publicidad para vender, una parte de ese gasto pertenece a cada pedido. La forma más sencilla de repartirlo es dividir lo gastado en anuncios en un periodo entre los pedidos de ese periodo. No es exacto, porque no todos los pedidos vienen de un anuncio, pero es mucho mejor que no contarlo. Un pedido que parece rentable sin anuncios puede dar pérdidas cuando los sumas.

El ejemplo: un pedido de 49,90 €

Estas cifras son de ejemplo. No son precios ni comisiones reales de ninguna empresa. Todos los costes van sin IVA.

  • Precio pagado por el cliente: 49,90 €, con el 21 % de IVA incluido.
  • Coste del producto: 15,00 €.
  • Envío que pagas tú: 4,50 €.
  • Pasarela de pago (de ejemplo): 1,5 % del cobro más 0,25 € por pedido.
  • Parte de anuncios que toca a este pedido: 6,00 €.
ConceptoCálculoImporte
Precio con IVALo que paga el cliente49,90 €
IVA (21 %)49,90 € − 41,24 €8,66 €
Venta sin IVA (base)49,90 € ÷ 1,2141,24 €
Coste del producto− 15,00 €
Envío que pagas− 4,50 €
Comisión de la pasarela49,90 € × 1,5 % = 0,75 €, más 0,25 €− 1,00 €
Anuncios− 6,00 €
Te queda41,24 € − 15,00 € − 4,50 € − 1,00 € − 6,00 €14,74 €
Margen14,74 € ÷ 41,24 €35,7 %

De los 49,90 € que pagó el cliente, te quedan 14,74 €. Es menos de un tercio del precio. Y faltan los gastos fijos del negocio (programas, cuota de la tienda, material de oficina), que se reparten entre todas las ventas del mes.

Si quieres hacer esta cuenta con tus propios números, tienes la calculadora de margen por pedido.

6. Las devoluciones

Cuando un cliente devuelve un producto y le devuelves el dinero, esa venta desaparece total o parcialmente. La Ley del IVA dice que, cuando las operaciones quedan sin efecto total o parcialmente, o se altera el precio después de hechas, «la base imponible se modificará en la cuantía correspondiente» (artículo 80.Dos).

Para corregir el IVA hay que emitir una factura rectificativa. El Reglamento de facturación la hace obligatoria en los casos del artículo 80 de la Ley del IVA (artículo 15.2) y pide emitirla en cuanto se tenga constancia de lo ocurrido (artículo 15.3). La rectificativa es una factura nueva que identifica la factura que corrige (artículo 15.4).

Para tu margen, una devolución suele costar más que la venta que se pierde: el envío de ida ya lo pagaste, a veces pagas también la vuelta, la comisión de la pasarela no siempre se recupera y el producto puede volver dañado. Si tienes muchas devoluciones, cuéntalas aparte y réstalas de tus números del mes.

7. El IRPF: el modelo 130 es un adelanto

Si estás en estimación directa, cada trimestre presentas el modelo 130. Es un pago «a cuenta» del IRPF (artículo 109.1 del Reglamento del IRPF): un adelanto, no el impuesto final. Se calcula como el 20 % del rendimiento neto, es decir, de lo que ganas, acumulado desde el primer día del año hasta el final del trimestre, restando lo que correspondía pagar en los trimestres anteriores del mismo año (artículo 110.1.a). Lo explicamos con un ejemplo en el artículo sobre el modelo 130.

La cuenta final se hace en la declaración de la renta del año. Ahí se calcula el impuesto de todo el año y lo adelantado con el 130 se descuenta.

Por eso no conviene restar el IRPF pedido a pedido. Es mejor apartar cada mes una parte de lo que te queda y hablar con tu gestor de cuánto debería ser en tu caso.

8. La cuota de autónomos

La cuota a la Seguridad Social también depende de lo que ganas. Se cotiza por tramos de rendimientos netos mensuales: según el tramo en que caigan los tuyos, puedes elegir la base de cotización entre una mínima y una máxima. Para 2026, los tramos y sus bases están en la Orden PJC/297/2026, que publica una «tabla general» y una «tabla reducida».

Igual que el IRPF, la cuota no se resta de cada pedido. Es un coste tuyo como persona que trabaja por su cuenta, no de cada venta. Lo útil es saber cuánto te queda con el negocio y, aparte, cuánto se lleva la cuota y cuánto hay que apartar para el IRPF.

Resumen

  1. Quita el IVA: tu ingreso es el precio sin IVA.
  2. Resta el coste del producto, una sola vez.
  3. Resta el envío que pagas tú, con la factura real.
  4. Resta la comisión de la pasarela, con las condiciones de tu contrato.
  5. Resta la parte de anuncios de cada pedido.
  6. Resta las devoluciones y corrige su IVA con una factura rectificativa.
  7. Aparta, por separado, lo del IRPF y la cuota de autónomos.

Si quieres probarlo con tus números, empieza por la calculadora gratuita, o prueba Plentia 14 días gratis, sin tarjeta.

Fuentes

Este artículo explica la norma general con sus fuentes oficiales. Tu caso puede tener excepciones: no sustituye a tu gestor.

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